
El siguiente es el breve artículo del gran Gaston:
Señoras y señores, con ustedes, EL PLATANO MALEÑO. El dinosaurio de los plátanos. llego hace 500 años al Perú. Destinado, como casi todos los plátanos del mundo, a crecer en la línea ecuatorial, este plátano rebelde se escapo y encontró en el valle de Mala un microlima y sobretodo una tierra salitrosa que curiosamente es la que lo terminaría salvando a lo largo de siglos.
Hoy el plátano maleño, a diferencia de sus hermanos, es de sangre originaria. Además no necesita ser regado porque se alimenta de la humedad del suelo. Pero sobretodo es un plato de sabor único, exclusivo de su raza y de su hogar. El valle de mala. Prueba el plátano maleño, redescúbrelo, disfrútalo.
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